Postales del pasado y del presente

Por Tamara Crespo Aunque hacía tiempo que no dábamos cuenta de ellas, desde la última entrada en la web con nuestras queridas postales de Primera siguieron llegándonos esas fantásticas tarjetas manuscritas, con matasellos de lo más variado. La llegada, hace poco, de una postal desde Santiago de Compostela, uno de esos destinos interiores que no nos ha vedado la COVID, me anima a enseñar esta y las que llegaron en los meses anteriores. Volveremos a viajar, pero mientras tanto, lo hacemos, a través de estas tarjetas, a un pasado nada remoto y a un presente que tenemos que seguir aprovechando, ahora más que nunca, para conocer nuestro país.  De los destinos locales, nos han llegado postales, además de la compostelana, de amigos de la librería desde Cuéllar, Laguardia y Gran Canaria. La segoviana es de Juan del Amo, un gran viajero, que aprovechaba para reivindicar más espacio en los reversos: «Ya ni escribir en las postales se puede, WhatsApp manda». Por su parte, las de Álava y Canarias son de nuestro gran amigo, músico y viajero empedernido Carlos Ángel Fernández Buey. En la lista de postales del extranjero, tenemos una de Lisboa, desde donde nos escribieron nuestros amigos Marta Amorós y Fernando Sanz. Gloria, una clienta/amiga, como ella misma firma, nos envió una postal desde la isla de Cerdeña, en concreto, desde la localidad de Castelsardo, con un hermoso castillo al borde del mar. Nuestra amiga Irma, de la Comunidad del Bosque Habitado, nos envió desde Londres una simpática tarjeta con la imagen del Príncipe Harry y Megan Markle. Juan del Amo, de viaje también en la capital británica, se acordó de enviarnos unas letras con una postal de los espectaculares baños romanos de la ciudad. De Roma misma, desde Correos de la Ciudad del Vaticano, nos escribió nuestra querida Francesca, que nos contaba que, como al Ave Fénix, esta ciudad le hace renacer de las cenizas de su pasado. Marta, una gran viajera sevillana y amiga de la librería desde su fundación, visitó Croacia y nos escribió desde la ciudad amurallada de Dubrovnik. Carmen y Aniano, colegas periodistas, nos expresaban desde Helsinki, en Finlandia, su alegría por recuperar la costumbre de enviar postales. Otro amigo querido, Javier, nos hacía llegar una preciosa postal con un un dibujo del «primer fotógrafo mexicano» desde México, en concreto, de Teotihuacán, un sitio arqueológico que le gusta especialmente y del que tenemos otra postal suya de comienzos de la colección. Como veis, no hay en el mundo mejor colección de postales, las #postalesdeprimera. No dejéis de escribirnos, seguimos viajando con vosotros, amigos.   

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