Un horizonte viajero inabarcable y bello

Este mes me toca destacar una de las editoriales más presentes, por sus muchos méritos, en Primera página. Hace años, cuando empezaba en esto de ser librera, (acabo de ver que fue en septiembre de 2016, así que llevaba un año), recibí vía Facebook un mensaje que me emocionó por venir de quien venía. «Nos encanta lo que hacéis», decía, y venía ni más ni menos que de Pilar Rubio Remiro, una leyenda en el mundo del periodismo de viajes, las librerías y la edición. Pilar fue la fundadora de la Librería Altair de Madrid y, en 2013, creó la editorial La línea del horizonte, «enfocada al viaje y sus culturas». Entre sus fundamentos está la creencia, que comparto, de que leer y viajar «es la misma cosa», y eso la llevó a «querer inundar de letras viajeras a todos aquellos que, como decía Baudelaire, siempre creen estar mejor donde no están».
En el catálogo de La línea del horizonte, sin duda, uno de los mejores en su género en España, están «el pasado y los relatos de los grandes inconformistas de la quietud, esos que nunca se cansaron de poner rumbo a nuevos horizontes para descubrir otros mundos». Y les interesa asimismo «el presente en esa necesidad de deambular por geografías ajenas que, al final, cartografían la propia».
Aquí os muestro algunos de los libros de La línea del horizonte que siempre encontraréis aquí, fijaos bien, porque son auténticas maravillas. Algunos de mis libros fetiche, esos que se quedan en el corazón de la librera y la librería, están aquí. Como tirando de memorias de librera, el texto sobre esta «editorial de Primera» me ha quedado demasiado largo para compartirlo aquí, tendré que abrir sección en la web. De momento, ahí tenéis todas estas magníficas propuestas y cualquiera que nos pidáis de este horizonte editorial inabarcable y bello.
Entre mis fetiches están La naturaleza del silencio, y En el barco de Ise, de Suso Mourelo, un gran periodista de viajes y mejor persona, al que conocí gracias al ofrecimiento de Pilar de organizar algo juntas. Lo mismo pasó con Mario Colleoni, quedé deslumbrada por Contra Florencia que nunca falta en Primera página desde su publicación, también en 2019, y al que conocí después con la presentación de otro libro. De Virginia Mendoza…, ¿qué os puedo decir?, el primero de sus libros que leí fue Heridas del viento, imprescindibles crónicas de Armenia, y ya no pude sino admirarla, y… traerla a la librería. Con Viaje de Egeria tengo otra relación de amor libresco, pues descubrí a esta extraordinaria viajera antigua gracias a la magnífica edición de su libro por La Línea del horizonte. Tampoco dejo de recomendarlo y este, me lo llevé de viaje a Jerusalén. Ahí lo veis en la última foto, en mi mano, en el Santo Sepulcro, de vuelta a Tierra Santa diecisiete siglos después. Las crónicas de Emilia Pardo Bazán reunidas en Al pie de la torre Eiffel, Las tres Venecias, de Jorge Canals Piñas y El espíritu de Roma, de Vernon Lee, son otros de esos libros que me dejaron huella y forman parte del corazón de la librería.
En el tintero para venir a Urueña quedaron otros estupendos autores que han publicado con esta editorial, como Sergi Bellver, al que sigo y admiro desde que leí sus Variaciones sobre Budapest y del que me habló por primera vez Pilar, o Ricardo Martínez Llorca, autor de Eva en los mundos. Escritoras y cronistas, que también llevé, al igual que los de Suso, el de Mario, Egeria y algún otro de La línea, a mi sección de libros y música en Entre dos luces, de RNE. Los marcadores de colores que veis en algunos de ellos señalan toda esa música que encontré entre líneas.
Uno de los últimos grandes éxitos de la editorial ha sido Al Sur de Tánger, de Gonzalo Fernández Parrilla, y como es una de mis ciudades, confío en que un día también se acerque a hablarnos de ella. De momento, ahí tenéis todas estas magníficas propuestas y cualquiera que nos pidáis de este horizonte editorial inabarcable y bello.









