¡Cómo crece nuestra colección #nosencantarecibirpostales, y qué preciosas las últimas que nos han llegado! Así, sin salir de Urueña nuestros amigos viajeros nos han llevado a Bosnia-Herzegovina, Holanda y Portugal.

Desde la república balcánica nos llega una imagen del emblemático puente de Mostar, que originalmente databa del siglo XVI y que fue destruido en 1993 durante la guerra de la antigua Yugoslavia y reconstruido en 2005 como símbolo de paz y reconciliación. La estampa conmovió y enamoró al autor o autora del envío, que no hemos sido capaces de identificar pero que nos ha conmovido también con tan sentida tarjeta.

De los Países Bajos, en concreto, de Holanda, nos envían una de sus imágenes más pintorescas, con un molino de viento entre tulipanes rojos. Nos la envía Candela, a la que reenviamos su cálido abrazo desde tierras castellanas, pobladas en estas fechas no de tulipanes, pero sí de igual de coloridas amapolas.

Por su parte, la familia palentino-brasileña formada por Naide Nóbrega, Juampa Ausín y sus dos niñas, Marina y Clarita, nos remiten una postal que reproduce unos típicos azulejos portugueses, y lo hacen «de Villa del Libro a Villa del Libro», pues en su viaje por tierras del vecino país visitaron entre otros, la villa literaria de Óbidos, hermana de la nuestra. Es la tercera ocasión en que nuestra colección viajera une a otra villa del libro con la de Urueña, otras nos llegaron enviadas por Nicolás Pérez desde la noruega Den norske bokbyen y Bécherel, en la Bretaña francesa.

No nos cansamos de decirlo, adoramos a los amigos viajeros de Primera, que se acuerdan de nosotros y se toman la molestia, a vece, grande, de buscar una postal bonita, escribirla y enviárnosla.